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EMPRESARIO NARCO
 
 
 
18 de Julio de 2001
 

Los personajes de la ''Operación Icaro''
 
Aero Continente "aterrizó" en el mercado chileno el 18 de mayo del 2000 cuando inauguró su primer vuelo a Concepción. La empresa peruana proyectó una inversión inicial de US$10 millones, la que incluía 8 aviones Boeing 737-200, una maestranza propia en el aeropuerto de Santiago para el mantenimiento de todos sus aviones y la construcción de un hangar en la losa nacional.
 
Los hechos que derivaron en esta orden judicial e investigación por parte del Departamento de Narcotráfico y Lavado de Dinero del CDE y la Brigada Antinarcóticos se iniciaron hace poco más de dos años.

La operación básicamente apunta a desbaratar las ramificaciones que tiene en Chile la empresa Aero Continente, cuyos dueños aparecen vinculados al "cartel de los norteños" en Perú.

Entre los involucrados el más importante es Fernando Zevallos, alias Lunarejo, quien es el cerebro de esta organización criminal dedicada al ilícito y que reside en Miami.
Zevallos ejerce el control, hasta ahora, a través de sus parientes, socios y amigos, representados en sus hermanos Lupe Zevallos, Maribel y Ricardo, y también John Mejías.

Fernando Zevallos, de acuerdo a fuentes de la policía peruana que fueron consultadas por este medio y de variados artículos de prensa sobre el tema, se inició en el negocio del narcotráfico en los años '80, cuando era dueño de una empresa de aerotaxis en la amazonía peruana, llamada Tausa

 Nacido el 8 de julio de 1957, tuvo un frustrado paso por las Fuerzas Armadas de su país de origen, donde aprendió a pilotar aviones.

Los viajes que regularmente realizaba, los hacía desde las zonas de Uchiza y Ucayali. Estos lugares tienen la particularidad de estar estratégicamente ubicados y le permitieron a Zevallos realizar tráfico de drogas a países como Colombia y Brasil.

Ya en 1982, consignan versiones de la policía peruana, Zevallos fue detenido por tráfico de drogas con más de 9 toneladas de pasta base de cocaína. Asimismo, se le incautaron seis avionetas Cesna.

En este proceso judicial se le vinculó al homicidio del narcotraficante Leonardo González Alvarez, quien a su vez era el dueño de otra empresa de aerotaxis llamada Zeta.
Finalmente, confirman versiones de prensa peruana, los testigos modificaron sus versiones y las órdenes de detención contra Zevallos –habiendo estado detenido en varios penales- quedaron anuladas. El hermano de González fue asesinado posteriormente.

Ya en 1983, Zevallos reconoció ser un narcotraficante que trabajaba con narcos peruanos y colombianos, cuestión que se ha mantenido en el tiempo.

En todos los procesos, Fernando Zevallos nunca fue condenado.
Antes de ser juzgado, transfirió las propiedades a sus familiares, para evitar ser investigado. El Cartel de los Norteños.

Fernando Zevallos formó en 1992 la empresa Aero Continente que justamente este jueves 19 de julio cumple 9 años de existencia. Ironías de la vida, el famoso hotel Marriot, ubicado en avenida Kennedy deberá asumir los gastos de una costosa fiesta que se había contratado y a la cual estaban invitados conspicuos personajes del ambiente empresarial chileno que observaban con duda las operaciones comerciales de la firma aérea. Los vínculos de Zevallos, con un gran prontuario policial en Perú, crecieron hasta relacionarse con el "Cartel de los Norteños" en dicho país, apodado también por la prensa, como los "Hermanos López Paredes".

Esta organización criminal tenía vastas ramificaciones en Estados Unidos, Europa, Colombia e incluso con Amado Carrillo Fuentes, "El Señor de los Cielos", quien en 1998 también operó en Chile lavando dinero.

Jorge López Paredes, uno de los jefes de del cartel "Los Norteños", confirmó en una declaración judicial que su grupo le pagó a Zevallos en 1997 más de 1 millón 500 mil dólares para que transportara más de 300 toneladas de cocaína en sus aviones de Aero Continente.
Esta declaración está contenida en el proceso contra López Paredes, luego que en 1995 fuera descubierto el cartel más grande la historia del Perú.

Actualmente Zevallos está declarado en rebeldía por la justicia peruana desde el año 2000. Si llega a poner un pie en Perú, se le hará un proceso judicial con juicio oral abreviado y condenado por tráfico y blanqueo de capitales.

Pero Zevallos, además tiene un proceso que lo vincula al oscuro ex asesor de Inteligencia peruano detenido, Vladimiro Montesinos y al ex comandante en jefe del Ejército de ese país, Nicolás de Bari Hermosa.

Ambos ex funcionarios del régimen de Alberto Fujimori, que en todo caso se hallan detenidos por varios delitos, conformaban una red de protección para sus actividades con los narcotraficantes y así poder operar tranquilamente sin el asedio de la policía. En esta red aparecen vinculados, además varios militares peruanos, que con la investigación chilena también podrían saltar a la palestra.

La historia en Chile


Aero Continente "aterrizó" en el mercado chileno el 18 de mayo del 2000 cuando inauguró su primer vuelo a Concepción. La empresa peruana proyectó una inversión inicial de US$10 millones, la que incluía 8 aviones Boeing 737-200, una maestranza propia en el aeropuerto de Santiago para el mantenimiento de todos sus aviones y la construcción de un hangar en la losa nacional.

La sociedad en Chile está conformada en un 39% por la Peruana Aero Continente S.A. (cuyo presidente, Fernando Zevallos, es prófugo de la justicia y es investigado desde 1982, por narcotráfico y lavado de dinero) y en un 61% por el ex piloto comercial chileno Jorge Portilla Barraza.
En Chile la presidencia quedó en las manos de la hermana de Zevallos, Lupe Zevallos y la gerencia general las de Ricardo Schomburgk. (Alberto Caffarena, gerente comercial, Ricardo de la Puente, director de desarrollo internacional).

Para a traer público compitió con tarifas muy por debajo de las existentes. De hecho, hasta su arribo, volar ida y vuelta a Concepción costaba mucho más de los $30 mil que esta empresa estuvo cobrando hasta los primeros días de diciembre del 2000. Esta situación llevó a que desde agosto se entablara una verdadera guerra de precios, en la que las empresas nacionales –Lan Chile, Ladeco y Avant- debieron rebajar sus tarifas al mismo nivel que Aero Continente.

Esto también determinó la solicitud de una medida precautoria -por prácticas desleales- ante la Comisión Antimonopolios, presentada a fines de junio por la línea aérea Avant y la Federación Nacional de Buses (Fenabus). En esta época la comisión no dio curso a la solicitud, pues se consideró que Aero Continente era una empresa que ingresaba a un mercado nuevo, por lo que sus precios promocionales estaban orientados en ese sentido.

En su país de origen, Aero Continente había quedado como el principal o prácticamente único competidor local –hasta la llegada de Lan Perú– al desaparecer Aeroperú y Faucett. Si bien muchos sindicaron a la empresa como la causante de la salida del mercado a esas compañías, pues en ese país también aplicó agresivas tarifas de precios, al mismo tiempo se sabe que éstas venían con problemas administrativos y económicos. A ellos se sumaron "los accidentes" que afectaron a ambas empresas y finalmente los precios notoriamente bajos establecidos por la nueva competencia. Ante la prolongación de los bajos valores de Aero Continente y la gran diferencia con las otra aerolíneas la Fiscalía retomó la investigación, pues aparecía una situación de precios predatarios, que según el Fiscal Económico, Francisco Fernández, podía dañar la libre competencia.

En su análisis, la entidad solicitó a todas las empresas que hicieran llegar información que detallara como estructuraban sus costos. Los datos de Aero Continente fueron parciales, incompletos y en algunos aspectos -como el período de gracia del arriendo- su verosimilitud fue cuestionada debido a que, según fuentes de la competencia, en la industria nacional esto es impracticable porque de hecho los contratos por arriendo de aviones se caracterizan por su inflexibilidad.

El 13 de diciembre de la Comisión Resolutiva resolvió intervenir en la política comercial a nivel doméstico de Aero Continente. En primer lugar le ordenó poner fin, a partir del 31 de diciembre del 2000, a sus tarifas promocionales. En segundo término, determinó que la compañía deberá justificar ante la Fiscalía Nacional Económica sus nuevos valores, con estudios de costos avalados por una empresa auditora, además de que la información deberá ser entregada a la Fiscalía dentro de los 15 días posteriores al lanzamiento de las campañas promocionales.

En ese dictamen el ministro de la Corte Suprema José Luis Pérez Zañartu, establece que la información dada por Aero Continente, hasta la fecha, ha sido notoriamente parcial y contradictoria con las que han entregado los demás competidores en el mercado aéreo del transporte nacional.
En esa época la empresa mantenía estacionados permanentemente dos aviones en la losa del aeropuerto, y circulaba en el ambiente aeronáutico, pero sin ninguna confirmación oficial, que las operaciones no eran suficientes ni siquiera para cubrir los costos fijos. Se rumoreaba que los ingresos les llegaban vía externa- autorizada por el Comité de Inversiones Extranjeras- por medio de un banco de inversiones extranjero, ya sea porque los inversionistas depositan directamente en el exterior o a través de créditos bancarios.

El 27 de diciembre de 2000 la empresa apeló el fallo de la Comisión Resolutiva de la Fiscalía Nacional Económica. Presentó un recurso para que quedara sin efecto la necesidad de auditoría de costos.

El 25 de enero de 2001 la entidad acoge el recurso de apelación presentado por Aero Continente.
 
 



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